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Los Derechos del lector por Daniel Pennac.

 

Daniel Pennac ha  escrito  diez derechos del lector .

Quentin Blake los ha ilustrado, y ademá ha colaborado con escritores como Roald Dahl . ¿Recuerdas Matilda?

 

1.- El derecho a no leer

 

El derecho a no leer nos permite períodos de dieta, durante los cuales no tenemos ningún libro en nuestras manos, ya sea porque existen otras obligaciones, otros entretenimientos u otros intereses que ocupan nuestro tiempo, sin dejar por ello de seguir siendo lectores.

 

2.- El derecho a saltarse páginas.

El derecho a saltarse páginas nos brinda la libertad de leer, con una cierta rapidez, textos extensos cuyo contenido no es de nuestro interés en su totalidad y, aunque se tratara de una novela, nos permite seguir el hilo de la acción y obviar largas descripciones o disquisiciones del autor, que irrumpen –inoportunamente- en medio de la trama.

                            

3.-El derecho a no terminar un libro.

El derecho a no terminar un libro se constituye en un alivio cuando -lectores compulsivos- nos resulta difícil aceptar que ese libro no nos atrapa lo suficiente como para terminarlo, y hasta sentimos algo de “culpa” por no llegar al final. Según Pennac, existiría una especie de química que no funciona entre la obra y nosotros lectores; en algunos casos, volvemos a ella después de transcurrido un tiempo o, tal vez, quede para siempre en el olvido en un estante de nuestra biblioteca.

4.- El derecho a releer.

El derecho a releer desarrolla un buen hábito -especialmente si se lo ejercita desde la escuela- ya que no siempre podemos comprender un escrito a partir de una primera lectura. Con respecto a las obras literarias, más de una vez descubrimos nuevos mensajes después de la relectura de una novela o de un cuento, hecho que se acentúa con la poesía, cuya relectura no sólo nos permite descifrar un significado sino que, muchas veces, nos deleita al volver a recorrer sus versos con la vista.

5.- El derecho a leer cualquier cosa.

El derecho a leer cualquier cosa hace que, más de una vez, empecemos por la lectura de “malas novelas” -especialmente durante la adolescencia- para acceder después, a las “buenas lecturas”. Al decir de Pennac, “una de las grandes alegrías del pedagogo es -cuando está autorizada cualquier lectura- ver a un alumno cerrar solo la puerta de la fábrica best-seller para subir a respirar donde el amigo Balzac.”

6.- El derecho a leer lo que me gusta.

El derecho al bovarismo no es más que ese primer contacto con la obra literaria; la emoción, el sentimiento, la confusión de la imaginación con la realidad, la penetración en un mundo diferente del real. Nuestras primeras emociones como lectores, nuestros recuerdos de lecturas adolescentes y esa siempre válida postura de lector ingenuo, nos harán disfrutar siempre de la lectura.

7.- El derecho a leer en cualquier parte.

El derecho a leer en cualquier parte es aprobado y compartido tanto por ávidos lectores como por quienes se acercan muy de vez en cuando a la lectura. No importa dónde, lo importante es “leer”, hasta tal punto que, más de una vez, la concentración y abstracción del mundo real al que nos lleva la lectura, hace que olvidemos bajar de un colectivo o de cumplir con la hora de alguna actividad planeada previamente.

8.- El derecho a “picotear”.

El derecho a picotear está estrechamente relacionado con la falta de tiempo para leer en forma completa un libro, pero nos permite abrirlo en cualquier página y descubrir allí el comienzo de una posterior lectura o simplemente la posibilidad de trasladarnos por unos minutos, a otro mundo o lugar. Muchas veces volvemos a una lectura ya hecha en busca de un dato determinado o de una frase recordada a medias.

9.- El derecho a leer en voz alta.

El derecho a leer en voz alta -un ejercicio que se ha perdido últimamente en las escuelas, pero que los alumnos de cualquier edad aprecian y solicitan a menudo- permite dar vida al texto y compartirlo con el grupo. Pennac sostiene con certeza que “quien lee de viva voz… si lee de verdad… si su lectura es un acto de simpatía con el auditorio tanto como con el texto y su autor, si logra que se oiga la necesidad de escribir y despierta nuestra más oscura necesidad de comprender, entonces los libros se abren de par en par, y la muchedumbre de aquellos que se creían excluidos de la lectura se precipitan en ella tras él.”

10.- El derecho a guardar silencio.

Finalmente, en el derecho a callarnos, aparece una vez más, el acto de leer como un momento de intimidad del que nadie debe dar explicaciones a nadie…”nuestras razones para leer son tan extrañas como nuestras razones para vivir. Y a nadie se le ha otorgado poder para reclamarnos cuentas sobre esta intimidad.”

Estos 10 derechos se resumen en un solo deber : no burlarse jamás de aquellos que no leen si quieres que ellos un día lean.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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5 comentarios

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  1. claramf16

    Leer es vivir , es como sumergirte en una aventura que a veces no quieres que termine porque te transmite amor .
    Leer es pasión ,incluso aveces sin darte cuenta te aíslas del mundo y te sumerges en el mundo de la lectura ,vives cada segundo cada instante, incluso te hace olvidar tus penas y problemas Leer es un mundo apasionante en el que puedes entrar cada instante,si tienes un libro entre las manos.
    Es una aventura llena de vida,incluso, a veces, piensas que es tan real que no quieres despertar,ni salir de entre sus páginas.

    Leer, en resumen es VIVIR

  2. Anónimo 1ºESO B

    Día Mundial del Libro 23-04-2015
    LEER ES VIVIR:
    Pues por un lado no estoy de acuerdo porque soy una chica a la que no le gusta nada leer.Pero por otro lado me parece muy curioso porque en los libros hay cosas interesantes,que por mucho que a una persona no le guste leer cuando un libro te llama la atención no puedes dejar de leerlo porque tienes curiosidad por saber lo que ocurre en esa historia.Para mi el significado de “leer es vivir” es que en muchas ocasiones los libros se basan en la vida real,en el día a día de los humanos.Incluso, hay libros por todo el mundo que nos ayudan a poder enfrentarnos a los problemas que nos echan abajo y nos animan a seguir adelante para poder ser mejores personas.

  3. anime milo gato

    Hoy 23 de abril de 2015 día mundial del libro.
    Leer es vivir porque al leer es como si estuvieras en otro mundo que puede ser de fantasía, real, etc. Nunca se sabe lo que puede pasar en la página siguiente o al final, a no ser claro está que o te hayas leído el libro anteriormente, te leas el final antes de acabarlo o que se lo haya leído alguien antes que tú y te lo cuente. Da igual lo que leas siempre te enganchará y no te soltará hasta el final, eso es lo que pasa cuando lees: siempre vives.

  4. Eliseo

    Hoy, día 23 de abril de 2015, Día Mundial del Libro. Leer es la manera más directa (exceptuando internet) de tener sabiduría y conocimiento de mucha otra gente. Leer es un privilegio que muchos podemos disfrutar. Nos da la capacidad de aprender, de comprender, … Se necesita leer para vivir sin remordimientos, aunque, algunos no pueden disfrutarlo. Sin libros y novelas, no habría sistema social, no habría casi nada para compartir gustos excepto hobbies. No sé qué pasaría sin ningún tipo de libro…

  5. Kurenai 1ºB

    Día Del Libro 2015
    Leer es vivir.

    Los libros se utilizan para muchas cosas. Por eso, esas muchas cosas no serían posibles sin ellos. Por ejemplo, para entretenerse. Al principio, la única manera de matar el tiempo era jugando, pero cuando llovía esto no era posible. Pues la gente se aprovechó de eso para que otros no se aburrieran y creó historias. Y estas historias se materializaron en papel, libros. Otro ejemplo es el aprendizaje. Los sabelotodos del pasado sabían tantas cosas que algunas se les olvidaban. Y las apuntaban. Y como eran tantas cosas, pues se amontonaban montes de papeles. Además, como el mundo les parecía tan insustancial, pues usaron esos apuntes para que la gente que desconocía dichos términos los aprendiera y así tuvieran algo de lo que hablar. Es inútil saber algo que nadie más sabe, solo sirve para enseñárselo a otra persona. Pero si el término es muy largo, se anota en papeles para que susodicha persona los lea tranquilamente en su casa sin necesidad de que tenga que ir todas las tardes a casa del sabiondo para aprender lo que no sabía. Así, sin los libros, todos estaríamos empanados en casa, arrugados en una silla esperando a que fuera la hora de comer. Y todos sabríamos algo que nadie más sabe y no podríamos hacer que más gente lo aprendiera para tener algo de lo que hablar.

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